Creatividad y Juego

Lic. Carlos Churba

En el idioma sánscrito existe una palabra lila que significa juego divino, en el sentido del juego de la creación, que se relaciona con el plegarse y desplegarse del cosmos. Según Nachmanovitch, Stephen en su libro Free Play destaca que "lila, libre y profundo, es a la vez el deleite y el goce de este momento, y el juego de Dios. También significa amor."

Comenta Capra, F. que hay un tema esencial que se reitera en los mitos del hinduismo: el la creación del mundo mediante lo que sería un autosacrificio de Dios. Aclarando el significado del sacrificio en tanto un "hacer sagrado". Es el juego de Dios que se convierte en el mundo y finalmente vuelve a ser Dios de nuevo. Es realmente una actividad creativa de lo Divino, llamada lila, la obra de Dios. En este sentido al mundo se lo considera como el escenario de la obra divina.

Solo podemos recibir algo si lo creamos nosotros, según Winnicott. Implica que el niño pueda ir recreando, descubriendo el pecho materno y no que se le imponga de manera violenta en la boca. Winnicott va a conceptualizar que el niño a través del juego, del jugar va a fabricar su espacio que es donde pondrá en escena sus contenidos fantasmáticos, y dirá que lo que no se hace jugando se hace en forma meramente adaptativa, superficial sin poner ralmente en juego al sujeto, lo que puede provocar consecuencias serias para la salud. Por todo lo expuesto podemos comprobar que tanto desde la mitología hindú, como desde los desarrollos psicoanalíticos de Winnicott se considera al juego esencial para la creación ya sea del mundo en el primer caso como de la persona saludable y creadora en en el segundo.